Poder imperial.
Este poder es el que vemos casi siempre por no decirlo todos los días. Los gobernantes actuales y al menos los que tienen un poder sin límites hacen y deshacen las cosas. Vale decir que esto se produce desde hace mucho tiempo atrás en la época de la Reina Victoria de Inglaterra, donde dicho imperio era el dueño de los mares del mundo y de buena parte de sus tierras. Se dice que la reina Victoria fue la mayor traficante de drogas del siglo XIX. Bajo su reinado el opio se convirtió en la mercancía más valiosa del comercio imperial. Buena parte de opio entraba de contrabando en la China, hasta que en 1839 el emperador prohibió el tráfico y el uso del opio. Cuando la reina se enteró de este hecho envió su flota de guerra a las costas de China, denunciando ese imperdonable sacrilegio contra la libertad de comercio.
Poder del secreto.
Uno de los mayores secretos de la historia mundial que no ha salido a la luz pública y que muy pocos lo saben es el papel que Suiza desempeñó durante la segunda guerra mundial. Participó sin haber disparado una sola bala en contra de los nazis o a los norteamericanos e ingleses, más bien en el negocio de la guerra vendiendo sus servicios a buen precio a la Alemania nazi. Fue un negocio brillante ya que la banca suiza convertía en divisas internacionales el oro que Hitler robaba a los países invadidos y los judíos capturados.
También Suiza se convirtió en una cueva internacional para los dictadores, los políticos corruptos, los malabaristas de la evasión fiscal y los traficantes de drogas y de armas. El secreto bancario ya no es lo que era, debilitado como está por los escándalos y las investigaciones judiciales, pero mal que bien continúa activo este motor de la prosperidad nacional.
El poder divino.
Es uno de los poderes que más abundan en el planeta. El poder que tienen los religiosos es realmente increíble ya que con su palabra pueden convencer a muchas personas para que se unan a cualquier doctrina religiosa.
Los charlatanes de la religión como también se los conocen, lo único que hacen es llenarse los bolsillos de dinero, engañando a las personas incrédulas diciéndoles que si no dan dinero a la iglesia no entraran al reino de los cielos.
El poder politico.
Hace 60 años el escritor Roberto Arlt aconsejaba a quien quisiera hacer carrera política dijese: “He robado y aspiro robar en grande” cosa que es la verdad de todos los políticos, siendo esta frase para Arlt la forma de éxito más segura por que todos los sinvergüenzas hablan de honestidad y la gente esta harta de mentiras. Un verdadero ejemplo de esto es en Brasil donde Adhemar de Barros político dijo: “rouba mas faz” lo que quiere decir “el roba pero hace” lo cual podemos darnos cuenta que con esta ejemplificación es imposible encontrar un político que tenga el coraje de anunciar lo que roba o lo que ya robo.
Si a un político lo comparamos con alguien seria con un ladrón ya que si este ladrón tuviera conciencia y tormento por lo que hace el mismo diría “Robe por el partido, por el pueblo y por la patria “pero no es así el ladrón político dice “Robe para mi, robe para darme la gran vida” pero hay que saber que por amor a la patria los políticos se llevan el dinero a la casa.
Pero lamentablemente el pueblo sigue creyendo en los teatros, buenas actuaciones, mentiras que a los políticos los lleva a obtener más votos para llevarse el dinero del estado y del pueblo.
Discursos politicos.
El poder de los secuestradores.
Deuda Externa.
Lecciones contra vicios inutiles.
El desempleo
Grupo5, Daniel Falconi, Marco Barros, Tatiana Suarez, Alondra Yepez
Secuestrar es detener o retener indebidamente a una persona para exigir por su rescate y es castigado por todos los códigos penales, pero al que no va preso es el capital financiero tomando en cuenta que este tiene como rehenes a los países por los cuales cobran grandes rescates. Antes los Marines Norteamericanos eran los encargados de ocupar las aduanas y de cobrar las deudas a otros países centro americanos y del mar Caribe esta ocupación norteamericana fue en Haití la misma que duro entre 1915 y 1934, pero estos invasores no se fueron hasta cuando se creó el City bank el que cobro sus préstamos.
Haití no eligió con un boto al Fondo Monetario Internacional ni al Banco Mundial pero estos dos si deciden el movimiento del dinero de este país. Aquí podemos nombrar a los Estados Unidos el cual tiene más deudas en el mundo por países del sur o países cautivos a los que los acreedores los descuartizan económicamente; pero por muchos de estos países paguen, no habrá manera de calmar la sed de la deuda externa la misma que mientras más se paga más se debe y cuanto más deben mas obligados están a obtener la orden de desmantelar el estado, hipotecar la independencia política y enajenar la economía nacional.
Deuda Externa.
Lecciones contra vicios inutiles.
El desempleo
Según la Organización Internacional del Trabajo un desocupado es aquella persona en edad activa que carece de empleo, es decir, no tiene un empleo asalariado o independiente, además posee determinada capacidad laboral y se encuentra en busca de empleo.
En la actualidad, unos 1.000 millones de trabajadores, es decir, aproximadamente un tercio de la población activa del mundo, están desempleados o subempleados. De ese total, unos 150 millones se encuentran desempleados y otros 850 millones están subempleados. En este sentido, el subempleo implica que un trabajador ve reducida su jornada de trabajo, es decir, es sustancialmente menor que la jornada que desearía tener o su salario es inferior al que necesitaría para vivir.
Esta situación, que se agrava día a día, expresa un fuerte desequilibrio en la fuerza laboral: la oferta de mano de obra supera ampliamente a la demanda. Esta cuestión se materializa en la creación de una masa de personas sin trabajo que funcionan a la manera de ejército de reserva.
Para finalizar hay que decir que el trabajo es una forma de manipulación del sistema ya que nos obliga a consumir y a la vez hacer como mendigos para alcanzar nuestros deseos materiales.
Grupo5, Daniel Falconi, Marco Barros, Tatiana Suarez, Alondra Yepez