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miércoles, 14 de julio de 2010

Reflexiones sobre Galeano y un rincón para la poesía

“En el amor no existen posiciones ridículas, ni cursis, ni obscenas
En el no amor todo es ridículo, cursi y obsceno”

Mario Benedetti

Cuando pensamos en esta sociedad en la que estamos inmersos, inmediatamente el imaginario que aparece en nuestras mentes es desesperanzador. Colmado de injusticias sociales y espirituales, lleno hasta el borde de desamor y manchado por los filos de codicia.

Como relata Galeano, el miedo se ha apoderado de la sociedad contemporánea y todos le temen a todo y al otro, convirtiéndonos a todos en un peligro para la sociedad. En este cemento apilado carente de ventanas de aire al que llamamos hogar, el miedo es el pan de cada día; la televisión relata sangrientos ajusticiamientos callejeros, bandas de delincuentes cruentos y las “heroicas” intervenciones extranjeras en países aun menos desprovistos que el nuestro; “en un mundo que prefiere la seguridad a la justicia, hay cada vez más gente que aplaude el sacrificio de la justicia en los altares de la seguridad” . Es para nosotros extremadamente sorprendente la tranquilidad que le puede traer a algunas conciencias la muerte de otro ser humano.

Es precisamente aquí, en estos escenarios, donde entran los tan necesarios poetas. Los que dibujan palabras en muros blancos de inconsciencia. Aquellos que sintetizan en un verso la realidad que nos azota sin que nos demos cuenta. Los que le bailan una sonrisa al niño de los zapatos rotos. Los que le ponen alas a la mujer que vende amores en las esquinas y sueños a las que esconden un moretón bajo la chalina. Esos que nos dejan hacer el amor entre barrotes y la paz en medio de tanta guerra. Ellos son los imprescindibles.

“Si se calla el cantor calla la vida porque la vida misma es todo un canto...si se calla el cantor muere de espanto, la esperanza, la luz y la alegría” .

El valor de la palabra en los tiempos de austeridad y terror, que últimamente son todos, es mayor de lo que realmente se reconoce. Es a partir de la palabra que se transforma la realidad, que se matiza y se sensibiliza las conciencias. “La palabra es una poderosa herramienta que puede cambiar nuestro mundo” (William Golding), es por esto que de una u otra forma, la palabra es para el mundo una acercamiento a la susceptibilidad del hombre (como especie no como genero) y lo acerca al más allá y más acá de las cosas, de las realidades y las percepciones.

Que este pequeño ensayo sea una celebración a la palabra, al verso y a la canción. “Hagamos el amor en los ómnibus y en las plazas” (Facundo Cabral)


TU ME QUIERES BLANCA
Alfonsina Storni

Tú me quieres alba,
Me quieres de espumas,
Me quieres de nácar.
Que sea azucena
Sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada

Ni un rayo de luna
Filtrado me haya.
Ni una margarita
Se diga mi hermana.
Tú me quieres nívea,
Tú me quieres blanca,
Tú me quieres alba.

Tú que hubiste todas
Las copas a mano,
De frutos y mieles
Los labios morados.
Tú que en el banquete
Cubierto de pámpanos
Dejaste las carnes
Festejando a Baco.
Tú que en los jardines
Negros del Engaño
Vestido de rojo
Corriste al Estrago.

Tú que el esqueleto
Conservas intacto
No sé todavía
Por cuáles milagros,
Me pretendes blanca
(Dios te lo perdone),
Me pretendes casta
(Dios te lo perdone),
¡Me pretendes alba!

Huye hacia los bosques,
Vete a la montaña;
Límpiate la boca;
Vive en las cabañas;
Toca con las manos
La tierra mojada;
Alimenta el cuerpo
Con raíz amarga;
Bebe de las rocas;
Duerme sobre escarcha;
Renueva tejidos
Con salitre y agua;
Habla con los pájaros
Y lévate al alba.
Y cuando las carnes
Te sean tornadas,
Y cuando hayas puesto
En ellas el alma
Que por las alcobas
Se quedó enredada,
Entonces, buen hombre,
Preténdeme blanca,
Preténdeme nívea,
Preténdeme casta.


HOMBRE QUE MIRA AL CIELO
Mario Benedetti

Mientras pasa la estrella fugaz
acopio este deseo instantáneo
montones de deseos hondos y prioritarios
por ejemplo que el dolor no me apague la rabia
que la alegría no desarme mi amor
que los asesinos del pueblo se traguen
sus molares caninos e incisivos
y se muerdan juiciosamente el hígado
que los barrotes de las celdas
se vuelvan de azúcar o se curven de piedad
y mis hermanos puedan hacer de nuevo
el amor y la revolución
que cuando enfrentemos el implacable espejo
no maldigamos ni nos maldigamos
que los justos avancen
aunque estén imperfectos y heridos
que avancen porfiados como castores
solidarios como abejas
aguerridos como jaguares
y empuñen todos sus noes
para instalar la gran afirmación
que la muerte pierda su asquerosa puntualidad
que cuando el corazón se salga del pecho
pueda encontrar el camino de regreso
que la muerte pierda su asquerosa
y brutal puntualidad
pero si llega puntual no nos agarre
muertos de vergüenza
que el aire vuelva a ser respirable y de todos
y que vos muchachita sigas alegre y dolorida
poniendo en tus ojos el alma
y tu mano en mi mano

y nada más
porque el cielo ya está de nuevo torvo
y sin estrellas
con helicóptero y sin dios.


ORACIÓN POR MARILYN MONROE
Ernesto Cardenal

Señor
recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de Marilyn Monroe,
aunque ése no era su verdadero nombre
(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años
y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)
y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje
sin su Agente de Prensa
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos
sola como un astronauta frente a la noche espacial.
Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia (según cuenta el Times)
ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo
y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.
Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.
Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno
pero también algo más que eso...
Las cabezas son los admiradores, es claro
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz).
Pero el templo no son los estudios de la 20th Century-Fox.
El templo —de mármol y oro— es el templo de su cuerpo
en el que está el hijo de Hombre con un látigo en la mano
expulsando a los mercaderes de la 20th Century-Fox
que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.

Señor
en este mundo contaminado de pecados y de radiactividad,
Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda
que como toda empleadita de tienda soñó con ser estrella de cine.
Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).
Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos,
el de nuestras propias vidas, y era un script absurdo.
Perdónala, Señor, y perdónanos a nosotros
por nuestra 20th Century
por esa Colosal Super-Producción en la que todos hemos trabajado.
Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes.
Para la tristeza de no ser santos
se le recomendó el Psicoanálisis.
Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara
y el odio al maquillaje insistiendo en maquillarse en cada escena
y cómo se fue haciendo mayor el horror
y mayor la impuntualidad a los estudios.
Como toda empleadita de tienda
soñó ser estrella de cine.
Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y archiva.
Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados
que cuando se abren los ojos
se descubre que fue bajo reflectores
¡y se apagan los reflectores!
Y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico)
mientras el Director se aleja con su libreta
porque la escena ya fue tomada.
O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río
la recepción en la mansión del Duque y la Duquesa de Windsor
vistos en la salita del apartamento miserable.
La película terminó sin el beso final.
La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.
Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.
Fue
como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga
y oye tan solo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER
O como alguien que herido por los gangsters
alarga la mano a un teléfono desconectado.

Señor:
quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar
y no llamó (y tal vez no era nadie
o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de los Ángeles)
¡contesta Tú al teléfono!


REBELDÍA EN MIERDA ALTO
Patricio Aguirre Negrete

La gente no te escucha
O se canso de escuchar

Te menosprecia, te olvida

Te quedas encerrado en una materia
De papeles blancos
Imposibles de escribir o dibujar

Y comienzas de a poco a dejar
De ser palabra
O pintura
O dibujo
O movimiento
O será que el movimiento
Empieza a huir de ti

Y qué más da
Qué más da ser lo que eres
Si en la cama en la que estas
No llegas a ningún lugar
La mente no encuentra la luz
Y te hallas cegado

Qué será que soy ahora
Ojala no sea un eco
Ojala no
No algo que se vaya repitiendo
Y muera en el silencio agotado
Imposiblemente frágil de una cueva

Tampoco una roca cayendo
Al vacio perenne del abismo
De la sombra
Repitiendo la constancia de morir

De sentir el vacio
Es eso
El vacio


Grupo3, Diana Almeida y Sebastián Manríquez

domingo, 11 de julio de 2010

La contraescuela

Pero, en este mundo al revés, la publicidad hace milagros y los anuncios embaucadores saben cómo conseguir que el consumidor obedezca sus dictámenes. “En el último cuarto de siglo, los gastos de publicidad se han duplicado en el mundo. Gracias a ellos, los niños pobres toman cada vez más Coca-Cola y cada vez menos leche, y el tiempo de ocio se va haciendo tiempo de consumo obligatorio. No se sabe si en Navidad se celebra el nacimiento de Jesús o de Mercurio, dios del comercio, pero seguramente es Mercurio quien se ocupa de bautizar los días de la compra obligatoria: Día del Niño, Día del Padre, Día de la Madre, Día del Abuelo, Día de los Enamorados”

La cultura de consumo, cultura de lo efímero, condena todo al desuso inmediato. Todo cambia al ritmo vertiginoso de la moda, puesta al servicio de la necesidad de vender. La televisión tiene aquí su parte de responsabilidad y el televisor es inocente del uso y del abuso que se hace de él, aunque los medios dicen siempre lo mismo: “Ofrecemos a la gente lo que la gente quiere, y así se absuelven; pero esa oferta, que responde a la demanda, genera cada vez más demanda de la misma oferta: se hace costumbre, crea su propia necesidad, se convierte en adicción. En las calles hay tanta violencia como en la televisión, dicen los medios; pero la violencia de los medios, que expresa la violencia del mundo, también contribuye a multiplicarla. Trabajar, dormir y mirar la televisión son las tres actividades que más tiempo ocupan en el mundo contemporáneo. Bien lo saben los políticos. Gracias a la pantalla chica, el presidente Reagan pudo convencer a la opinión pública norteamericana de que Nicaragua era un peligro. Hablando ante el mapa del norte de América, que progresivamente se iba tiñendo de rojo desde el sur, Reagan pudo demostrar que Nicaragua iba a invadir los Estados Unidos, vía Texas.

Las imágenes del hambre jamás aluden, ni siquiera de paso, al saqueo colonial. Jamás se menciona la responsabilidad de las potencias occidentales, que ayer desangraron al África a través de la trata de esclavos y el monocultivo obligatorio, y hoy perpetúan la hemorragia pagando salarios de hambre y precios de ruina. Lo mismo ocurre con la información sobre las guerras; siempre el mismo silencio sobre la herencia colonial, siempre la misma impunidad para el amo blanco que hipotecó la independencia africana, dejando a su paso burocracias corruptas, militares despóticos, fronteras artificiales y odios mutuos; y siempre la misma omisión de cualquier referencia a la industria de la muerte, que desde el norte vende las armas para que el sur se mate peleando.

Quizás el más certero símbolo de la época sea la bomba de neutrones, que respeta las cosas y achicharra a los seres vivos. La ciencia y la técnica que han sido puestas al servicio del mercado y de la guerra, nos ponen a su servicio. La injusticia, motor
de todas las rebeliones que en la historia han sido, no sólo no se ha reducido en el siglo XX, sino que se ha multiplicado hasta extremos que nos resultarían increíbles si no estuviéramos tan entrenados para aceptarla como costumbre y obedecerla como destino. Pero el poder no ignora que la injusticia está siendo cada vez más injusta, y que está siendo cada vez más peligroso el peligro. Desde que cayó el Muro de Berlín, y los regímenes llamados comunistas se derrumbaron o cambiaron hasta hacerse irreconocibles, el capitalismo se ha quedado sin pretextos. En los años de la guerra fría, cada mitad del mundo podía encontrar, en la otra mitad, la coartada de sus crímenes y la justificación de sus horrores. Cada una decía ser mejor, porque la otra era peor. Ahora, súbitamente huérfano de enemigo, el capitalismo celebra su hegemonía, y de ella usa y abusa sin límites; pero ciertos signos indican que empieza a asustarse de sus propios actos. A diferencia de la solidaridad, que es horizontal y se ejerce de igual a igual, la caridad se practica de arriba abajo, humilla a quien la recibe y jamás altera ni un poquito las relaciones de poder. Las grandes potencias que gobiernan al mundo ejercen la delincuencia internacional con impunidad y sin remordimientos. Sus crímenes no conducen a la silla eléctrica, sino a los tronos del poder; y la delincuencia del poder es la mamá de todas las delincuencias.” Razones no le faltan a Eduardo Galeano para esas afirmaciones y para ello cuenta algunos casos bastante interesantes (como los de Chile, Nicaragua o Cuba), pero más recientemente podemos también citar el caso de Palestina, torturada hasta el horror por Israel (matanzas y ocupación de principios de 2002) y cómo las “grandes potencias” a las que se refiere el autor, son cómplices por omisión, ya que se limitan en el mejor de los casos a condenar los asesinatos, pero no toman otras medidas (dejar de vender armas, romper relaciones comerciales y diplomáticas.

Los estados socialistas del este de Europa tenían mucho de estados y poco o nada de socialistas. En nombre de la justicia, ese presunto socialismo había sacrificado la libertad. Reveladora simetría: en nombre de la libertad el capitalismo sacrifica la justicia cada día. El caso de Rusia y su Moscú actual es un buen ejemplo.
Para terminar, el libro reivindica “El derecho al delirio”, el derecho a soñar con un mundo mejor, aunque posiblemente eso no sea posible. Podemos elegir algunos versos de ese sueño:
  • “en ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo;”
  • “los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas;”
  • “el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra;”
  • “nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión;”
  • “los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle;”
  • “la educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla;”
  • “la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla;”
  • “la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda;”
  • “la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte»;”
El libro termina diciendo que se terminó de escribir en agosto de 1998 y que para saber cómo continúa basta con seguir las noticias de cada día. Y efectivamente, así es. Después de 1998 han ocurrido
multitud de cosas que sin duda deberían estar incluidas en un libro así. Por ejemplo, tras los atentados del 11 de Septiembre, Estados Unidos se autoproclamó como líder en la lucha contra el terrorismo y, sin embargo ha cometido actos terroristas por los que no sólo no ha sido condenado sino ni siquiera juzgado. No nos referimos a los ataques contra Afganistán, de lo que mucho se podría decir, sino por ejemplo a la matanza que durante esa guerra produjeron en una cárcel de ese país atacándola incluso con bombas desde el aire y matando a todos los reclusos que no tuvieron ninguna oportunidad. Estados Unidos también pretende ser firme defensor de los Derechos Humanos y se vanagloria de ser un defensor de los mismos y, sin embargo, a los detenidos de Afganistán, presuntos terroristas, los torturó en la base de Guantánamo sin haber sido sometidos a juicio justo. Tampoco podemos olvidar que en ese país se sigue aplicando la pena de muerte. Otro ejemplo, en la invasión de Israel a Palestina de 2002, con el exterminio que las tropas judías ejercieron destrozando multitud de ciudades, Estados Unidos tardó mucho tiempo en condenar la invasión y, en todo caso, no tiene sentido que exigiera a Israel que se retirara de los territorios ocupados a la vez que le vende armas a gran escala.

También en 2002 saltó la noticia de que una empresa había conseguido descifrar el genoma del arroz y que esto llevaría a paliar el hambre del mundo. Esa empresa pretende hacer creer al mundo que el hambre que padece es por culpa de que el arroz que la naturaleza ha creado es imperfecto. Pretende hacer creer al mundo que son capaces de mejorar el arroz, sin ningún efecto secundario, por supuesto, y que además, todo ese inmenso trabajo lo realizan por amor a la humanidad. Los millones de dólares que cuesta esa investigación pretenden lógicamente ser recuperados con creces vendiendo ese arroz cuando supuestamente lo consigan, lo cual, generará más hambre, más diferencias sociales, más injusticia y más dependencia de los países pobres de las multinacionales de los países ricos. Así, los países ricos pueden sentirse bien al facilitar un arroz “con vitaminas” evitando que los pobres tengan derecho a buscar una alimentación rica y variada.

Por desgracia, el mundo está lleno de noticias como esta y mientras no lo remediemos seguirá estándolo.


Grupo11, Paul Herrera, Juan Pablo Andrade, Diego Racínes

domingo, 20 de junio de 2010

Eduardo Galeano

Eduardo Germán Hughes Galeano, nace en Montevideo el 3 de septiembre de 1940.

En él conviven el periodismo, el ensayo y la narrativa, siendo ante todo un cronista de su tiempo, certero y valiente, que ha retratado con agudeza la sociedad contemporánea, penetrando en sus lacras y en sus fantasmas cotidianos. Lo periodístico vertebra su obra de manera prioritaria. De tal modo que no es posible escindir su labor literaria de su faceta como periodista comprometido.

A los 14 años entró en el mundo del periodismo, publicando dibujos que firmaba "Gius", por la dificultosa pronunciación castellana de su primer apellido. Algún tiempo después empezó a publicar artículos, que firmó ya como Galeano. Desempeñó todo tipo de oficios: fue mensajero y dibujante, peón en una fábrica de insecticidas, cobrador, taquígrafo, cajero de banco, diagramador, editor y peregrino por los caminos de América.

En sus inicios fue redactor jefe de la prestigiosa revista Marcha (1960-64), publicación que durante décadas dio cobijo a las voces más interesantes de las letras uruguayas y que terminó siendo silenciada en 1974 por la dictadura. En el año 1964 Galeano era director del diario Época. En 1973 tuvo que exiliarse a Argentina en donde funda y dirige la revista literaria Crisis, en la que también destaca la labor del poeta Juan Gelman. En 1975 se instala en España, encontrando un país que estaba a punto de dar un salto histórico cualitativo con la recuperación de la democracia. Reside en Calella, al norte de Barcelona. Publica en revistas españolas y colabora con una radio alemana y un canal de televisión mexicano.

Sus primeros escritos son reportajes de corte político en los que la realidad aparece continuamente golpeada por las circunstancias. Tanto el reportaje titulado "China" (1964) como "Crónica de un desafío", del mismo año, o "Guatemala, un país ocupado" (1967) reflejan una escritura de urgencia, de denuncia, que retrata la cotidianeidad de unos tiempos difíciles con una escritura situada siempre en primera línea de los hechos que vertebran el presente. Con "Las venas abiertas de América latina" (1971), explicativo título, logró su obra más popular y citada, condenando la opresión de un continente a través de páginas brutalmente esclarecedoras que se sumergen en la amargura creciente y endémica de América Latina. Esta obra ha sido traducida a dieciocho idiomas y mereció encendidos elogios desde diversos sectores. El escritor alemán Heinrich Böll, Premio Nobel de Literatura en 1972 y autor de "Opiniones de un payaso", obra clave de la literatura contemporánea, llegó a decir a propósito de la obra de Galeano que pocas obras en los últimos tiempos le habían conmovido tanto.

Junto al Galeano periodista empieza a aparecer el Galeano narrador que prolonga en sus obras su visión de América Latina. De la novela corta "Los días siguientes" (1963) a los relatos contenidos en "Vagamundo" (1973) pasan diez años pero se mantiene una misma percepción de las cosas, continuada en "La canción de nosotros" que merecío el premio Casa de las Américas de 1975. En Galeano el contexto político y social no puede eludirse y es el marco central en el que transitan sus historias. "Días y noches de amor y de guerra" (1978) se enmarca en los difíciles días de la dictadura en Argentina y Uruguay.
Con la "Memoria del fuego" hay una recuperación del pasado indigenista. Esta obra narra la odisea de las dos Américas, centrándose en los hechos más cotidianos, componiendo una trilogía febril e incisiva, apoyada en la rigurosidad de las fuentes y en la que se entrecruzan crónicas históricas con pinceladas del presente, siempre en busca de un futuro más justo. De aquella trilogía histórica formaban parte "Los nacimientos" (1982), "Las caras y las máscaras" (1984) y "El siglo del viento" (1986). En los tres libros hay un mismo objetivo y como dice el periodista italiano Gianni Miná, una voz incisiva y militante que trata de impedir que se olvide la tragedia que asola a quienes viven en el más completo subdesarrollo.
"La memoria del fuego" está estructurada en torno a pequeñas vivencias cotidianas que es en donde encuentra Galeano la verdadera grandeza del ser humano. La intrahistoria es el universo en el que caminan las obras del escritor uruguayo, al margen de grandes gestas y de sucesos grandilocuentes, que se apartan del hombre de a pie y del verdadero devenir de los acontecimientos históricos. Son, en palabras de Galeano, historias pequeñas, pero no minimalistas.

Joan Manuel Serrat toma prestado un fragmento de una de estas historias de la "Memoria del fuego" para ilustrar a modo de presentación en sus recitales el tema "Che Pykasumi", que el cantautor interpreta en lengua guaraní.
Un año antes de la publicación de "El siglo del viento" y una vez terminada la dictadura uruguaya regresa a Montevideo. Tres años después firma "El libro de los abrazos", de contenido más sutil y poético. El propio Galeano definiría de este modo la raíz de esta obra: "Creo que un autor al escribir abraza a los demás. Y éste es un libro sobre los vínculos con los demás, los nexos que la memoria ha conservado, vínculos de amor, solidaridad. Historias verdaderas vividas por mí y por mis amigos, y como mi memoria está llena de tantas personas, es al mismo tiempo un libro de "muchos"... Es un equívoco que ha fragmentado los lazos de solidaridad, que ha condenado a este mundo de finales de siglo a tener hambre de abrazos, a padecer de soledad, el peor tipo de soledad: la soledad en compañía. Es el mismo proceso que se manifiesta con la pobreza".

Precisamente en "El libro de los abrazos", uno de los libros más exitosos y logrados de Galeano, está contenido un pequeño relato titulado "La noche". Este relato dividido en cuatro partes sirvió de inspiración a Serrat para su canción "Secreta mujer" que formó parte del álbum "Sombras de la China" (1998).

El mismo año de "El libro de los abrazos" aparece "Nosotros decimos no". En 1992 publica "Ser como ellos y otros artículos" y un año después "Las palabras andantes", recopilación de cuentos y reflexiones ilustrados por el artista brasileño José Francisco Borges. El propósito de Galeano en los 90 sigue siendo el mismo que le había impulsado en las otras décadas. Palpar la realidad para mostrarla en un libro. Como respiro, muestra su pasión por el fútbol y lo reivindica desde la literatura, al modo que también hará Javier Marías, en un libro titulado "El fútbol a sol y sombra".


Patas Arriba "La Escuela del Mundo al Revés"

En 1998 Galeano ofrece en "Patas arriba. La escuela del mundo al revés", otro de esos libros de denuncia que no edulcoran el presente ni rehuyen de sus sombras. Es por tanto Galeano un ejemplo de coherencia en una obra que sirve siempre de guía a
la hora de definir un continente como el de América Latina que debe seguir cerrando heridas. La voz de Galeano suena clara en el marasmo de intereses e injusticias cotidianas. Más allá de una obra literariamente sólida, está la figura del cronista que persigue injusticias, que conjura temores, que rescata del abismo personajes e historias postergadas.

La obra de Eduardo Galeano nos convoca a mirar qué pasado hemos levantado y qué futuro estamos dejando para nuestros descendientes. Establece un frente común contra la pobreza, la miseria moral y material, la hipocresía de un mundo que sigue abriendo cada vez más distancias entre los que tienen y los que no tienen. Lo demagógico puede ser un riesgo inevitable en este tipo de propuestas, pero Galeano la salva con un estilo conciso, brillante y, sobre todas las cosas, necesario.

En Galeano hay un compromiso constante con el ser humano y sobre todo una fidelidad a unas ideas que condenan el neoliberalismo y que siguen apostando por un socialismo real, no de andar por casa, y que de alguna forma recupere el pulso perdido, lejos del presente en el que el hombre es visto como una mercancía y en el que parece que no hay lugar para las utopías.


Bibliografía.

1962- Los días siguientes (novela)
1964- China 1964: Crónica de un desafío (literatura histórica)
1967- Los fantasmas del día del léon y otros relatos (ficción)
1967- Guatemala: Clave de Latinoamérica (literatura histórica)
1967- Reportajes: Tierras de Latinoamérica, otros puntos cardinales, y algo más (literatura histórica)
1971- Siete imágenes de Bolivia (literatura histórica)
1971- Las venas abiertas de América Latina (literatura histórica)
1972- Crónicas latinoamericanas (literatura histórica)
1973- Vagabundo (novela)
1975- La canción de nosotros (novela)
1977- Conversaciones con Raimon (novela)
1978- Días y noches de amor y de guerra (novela)
1980- La piedra que arde (novela)
1981- Voces de nuestro tiempo (literatura histórica)
1982- Memorias del fuego I - Los nacimientos
1984- Memorias del fuego II - Las caras y las máscaras
1985- Contraseña (novela)
1986- Memorias del fuego III - El siglo del viento
1986- Aventuras de los jóvenes dioses (ficción)
1989- Nosotros decimos no: Crónicas (1963-1988)
1989- El libro de los abrazos (novela)
1993- Las palabras andantes (novela)
1995- El fútbol a sol y sombra (novela)
1995- Las aventuras de los dioses
1998- Patas arriba. La escuela del mundo al revés

También publicó recopilaciones de artículos y ensayos:
1989- Nosotros decimos no
1992- Ser como ellos
1994- Úselo y tírelo


Enlaces.

Notas y Articulos ordenados por fecha.

http://veaylea.freeservers.com/galeano/galeano.htm

Textos del Autor.

http://www.geocities.com/palabrasdelalma/eduardo_galeano.htm

Biografia del Autor.

http://www.flakozitas.com.ar/biografias/galeano/

Canciones compuestas por Eduardo Galeano (con Juan Manuel Serrat)
http://www.cancioneros.com/cancioneros/ctr.exe?AA=287&FR=1

domingo, 13 de junio de 2010

Bienvenidos/as a nuestro Blog!


Damos una cordial Bienvenida a todos nuestros visitantes, y esperamos a futuro, poder cumplir con las espectativas academicas, para las que fue propuesto este blog.

Con el afán de estudiar de una mejor manera la Materia de Teoría Política, que recibimos en nuestro segundo semestre de Comunicación Social, hemos emprendido este proyecto, con grandes esperanzas de poder cumplir las expectativas de todos ustedes, gracias por su confianza.
De manera especial un cordial saludo a todos nuestros compañeros de curso, que en el trasncurso de esta semana, se registraran y uniran a nosotros.

Esperamos publicar documentos, artículos, ensayos y material didáctico que sea de su agrado y les sea útil en cualquier momento.

Como parte de nuestra propuesta, analizaremos dos textos que hemos estudiado y expuesto durante este semestre, los cuales seran:


«El choque de la civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial»
- Samuel Phillips Huntington

«Patas Arriba. La escuela del mundo al
revés» - Eduardo Galeano

Esperamos en nuestro estudio analizar cada parte de los textos, lo que expone cada autor y las confrontaciones que pueden surgir al analizar estos dor argumentos.

Esperamos sus comentarios y sugerencias, que puedan aportar nuevos criteros en el estudio de esta comunicación alternativa.

Ad. Andrés Carrión