Banderas e identidad cultural.


Durante la desaparición de la URSS y su conformación como país independiente, las banderas alrededor del palacio de gobierno se encontraban al revés como símbolo de transición.
Los años que siguieron de la guerra fría fueron testigos de cambios espectaculares en las identidades de los pueblos y en los símbolos, la política global fue reconfigurándose de acuerdo a los lineamientos culturales. Y al mismo tiempo se fueron dando diferentes protestas en todo el mundo y las banderas se convirtieron en símbolos de identidad cultural, el más significativo para la mayoría de gente. Poco a poco la cultura e identidades culturales se fueron convirtiendo en las identidades civilizacionales.
Un mundo multipolar y multicivilizacional.
En la historia de la humanidad el contacto entre civilizaciones ha sido intermitente y hasta inexistente en algunos casos. No es hasta 1500d.c. que la política global empieza a tomar algunas dimensiones.
El denominado “Estado – Nación” surge en Occidente, y las nacientes naciones se convirtieron en un sistema internacional multipolar dentro de la civilización occidental, entre ellas fueron interactuando, combatiendo y haciendo la guerra los unos a los otros, se expandieron, conquistaron, colonizaron e influyeron en las demás civilizaciones.

Durante la guerra fría en mundo quedo dividido en dos dimensiones, se convirtió en un mundo bipolar. Aunque en realidad existieron tres partes, que fueron el grupo de sociedades opulentas lideradas por EEUU, un grupo de sociedades mas pobre liderado por la URSS, y el grupo de países no alineados o el tercer mundo.
Así durante la guerra fría se fue dando un combate, más que nada ideológico entre estas dos civilizaciones, el socialismo vs. Capitalismo, Oriente vs. Occidente.
A finales de los 80s cayo el modelo comunista, y en este mundo de posguerra fría fue posible apreciar las distinciones entre los pueblos, distinciones culturales.
¿Quiénes Somos?

Pregunta que se puede responder en base a las cosas que son más importantes para cada persona. La gente se identifica con grupos culturales, con civilizaciones. A través de la política promueve sus intereses y define su identidad. Después de la guerra fría, en la que se encontraban en conflicto dos civilizaciones, se han ido desarrollando siete u ocho civilizaciones con gran potencial, se ha ido conformando un mundo en el que la política global es una política de la etnicidad, y la política global se ha convertido en la política de las civilizaciones. La rivalidad de las superpotencias ha quedado sustituida por el choque de las civilizaciones.
Conflictos.
Los conflictos más generales, importantes y peligrosos se pueden dar entre los pueblos pertenecientes a diferentes culturas. Cuando existe un conflicto tribal o ético dentro de una civilización, de una nación contra otra de una diferente civilización, esa nación podrá acudir a sus “países aliados”.


La cultura así se convierte en una fuerza unificadora y al mismo tiempo divisiva. Las sociedades unidas por ideología, pero divididas por la civilización, o se deshacen como fue el caso de la URSS, o se mantiene en una gran tensión; mientras que los países con afinidades culturales colaboran entre ellos económica y políticamente, como es el caso de la unión europea.
Los propuestos filosóficos, las relaciones sociales, los puntos de vista sobre la vida, son diferencias significativas que diferencias a una civilización de otra, y esto se puede reflejar en el desarrollo político y económico de cada una. Las coincidencias y diferencias culturales configuran los intereses, antagonismos y asociaciones de los Estados.
Los conflictos locales con mayores posibilidades de convertirse en guerras más amplias son los existentes entre grupos y estados procedentes de civilizaciones diferentes. Los modelos predominantes de desarrollo político y económico difieren de una civilización a otra.
¿Otros Mundos?
Como ya mencionamos, la política global esta configurada por los diferentes factores culturales, pero esto supone que existe una interacción de grupos o Estados procedentes de diferentes civilizaciones.
Es necesario pues un mapa simplificado de la realidad, una teoría, un concepto, un paradigma, para aclarar las cosas que se encuentran distorsionadas u oscurecidas. Esta cosmovisión o teoría causal es necesaria y una guía indispensable en la política internacional.
Estos mapas y paradigmas, son indispensables para el pensamiento y la acción humana. Pero ¿Podemos formular explícitamente teorías y conceptos, modelos que podamos usar conscientemente para orientar nuestra conducta? Ó ¿Podemos negar la necesidad de tales guías, y suponer que actuaremos partiendo de hechos “objetivos” concretos.
En nuestra mente, si aceptamos un paradigma, estaremos aceptando supuestos, predisposiciones y prejuicios que determinaran nuestro modo de percibir la realidad.
Vídeo de Reflexión, acerca del choque de las civilizaciones.
Grupo2, Andrea Ávila, Christian Ramirez, Flavio Novillo, Andrés Carrión


















